|
Antonio Miranda
Brasil
Nostalgia del futuro
Para Hilda Lontra
Tanto quise hacer y me contuve. Tanto quise ser.
Me imaginé tantas veces donde nunca estuve.
De niño, era adulto sin poder para ocupar espacios que se me negaban.
Amores! Deseé a cuántos y amé a tantos sin tenerlos (con cuántos, por tantos) por contradecirlos -lo sé bien.
Temores! Prefería lo imposible. Me proyecté en situaciones que luego postergaba por no satisfacerme.
Insaciable por lo no vivido y anhelado frustrado por lo que sentía al tener lo que había superado.
Viví anticipadamente lo que no había ocurrido y perdoné tantas veces descuidadamente lo que sentía.
Era feliz y no lo sabía -dice el estribillo que yo no creía porque –entonces- para mí la felicidad era siempre futura en mi (postiza, intelectual) amargura.
Traducción: TRINA QUIÑONES
Euler Granda
Ecuador
También sucede
A veces
el amor como un intruso,
como un pelo
en el plato de comida.
A veces el amor
como enfermarse,
como estar ahogándose
como si hubiésemos robado
y nos buscaran.
Otras veces con él
que borrachera
qué jubilosa azúcar
inundándonos,
qué tropel
en las venas,
que cosa nunca vista,
que fiebre de colores.
A veces el amor
como pudriéndose.
|